Para publicar, tú mismo ganas: puedes salir en días. Un proyecto profesional toma de 1 a 8 semanas según el alcance. Si tu única necesidad es existir en internet ya, la plataforma gana este punto.
Para mantener, la cosa cambia. Toda web viva pide ajustes, seguridad, mejoras según datos. Hecha por ti, cada problema es tu problema, resuelto a la hora que el negocio te deje. Con un equipo profesional, hay un responsable con tiempos de respuesta.
Para crecer, las plataformas tienen techo: cuando necesitas catálogo grande, pasarela de pagos local, reservas conectadas a tu sistema o integraciones con CRM, la plantilla se queda corta y toca migrar. Migrar no es trágico, pero es un costo que conviene ver venir: si sabes que tu negocio va hacia allá, quizá convenga empezar con desarrollo web a medida o al menos con una base que no haya que botar.