La pregunta previa a «¿cómo abro mi tienda virtual?» es «¿ya sé que mi producto se vende?». Si nunca has vendido una unidad, montar un e-commerce completo es apostar a ciegas.
La validación barata ya existe: vende primero por WhatsApp, Instagram o un marketplace. Diez ventas reales te enseñan más que cualquier estudio de mercado: a qué precio compra la gente, qué preguntan antes de pagar, qué se devuelve y por qué.
Si ya vendes por redes o marketplace y las comisiones o el caos del chat te están frenando, la tienda propia es el paso natural. La decisión completa, cuándo conviene cada canal y cuándo conviene usar ambos, la desarrollamos en tienda online propia o marketplace. En resumen: valida donde ya hay tráfico, construye casa propia cuando el volumen lo justifique.