Jerga corporativa vacía
«Soluciones integrales de calidad», «excelencia y compromiso», «líderes en el mercado»: frases que cualquier empresa puede decir y ninguna puede probar. Reemplaza cada una por un dato defendible o bórrala.
Solución
Cinco principios y el método página por página: usa las palabras exactas de tus clientes, habla de ellos, promete un resultado concreto en cada titular, estructura para escanear y cierra con una sola llamada a la acción.
Para escribir los textos de tu web: usa las palabras exactas de tus clientes, habla de ellos y no de tu empresa, promete un resultado concreto en cada titular, estructura para escanear y cierra cada página con una sola llamada a la acción.
Esos cinco principios, más saber qué va en cada página, son todo el copywriting web que un negocio necesita para vender más con el mismo tráfico. No hace falta ser redactor. Hace falta método, y eso es esta guía.
Porque el problema casi nunca es que escribas mal. Es que escribes como empresa que se presenta, cuando el visitante llegó buscando quién le resuelve algo. Vamos a corregirlo paso a paso.
El mejor redactor de tu web ya trabaja gratis para ti: es tu cliente. La investigación de palabras clave más valiosa no está en ninguna herramienta, está en tu WhatsApp.
Abre las conversaciones de los últimos tres meses y anota, textual, cómo te preguntan las cosas. Nadie escribe «requiero soluciones odontológicas integrales»; escriben «¿cuánto cuesta un blanqueamiento?» o «¿atienden sábados?». Esas frases exactas son oro por tres razones:
Hazlo esta semana: una lista con las 10 preguntas que más te repiten y las palabras textuales con que las hacen. Ese documento vale más que cualquier curso de redacción, y lo vas a usar en todos los pasos que siguen.
Haz este test ahora mismo, toma dos minutos: abre tu página de inicio y cuenta cuántas veces dice «nosotros», «nuestra empresa», «ofrecemos», y cuántas veces dice «tú», «tu negocio», «tu casa». En la mayoría de webs, el marcador termina 10 a 1 a favor de la empresa. Y ese marcador predice bastante bien cuánto vende la página.
La razón es simple: el visitante no llegó a conocerte, llegó a resolver algo. Cada frase que empieza con «nosotros» le pide un esfuerzo de traducción; cada frase que empieza con el cliente le ahorra ese esfuerzo:
No es cosmética: es cambiar el protagonista. Tu empresa no es el héroe de tu web, es el guía que ayuda al héroe (el cliente) a conseguir lo que quiere. Reescribe con esa regla y el mismo contenido suena a solución en vez de a folleto.
El titular es la frase más importante de cada página: decide si el visitante sigue leyendo o vuelve a Google. Y aun así, la mayoría de webs lo desperdicia en saludos. «Bienvenidos a nuestra página» no vende nada: nadie busca ser bienvenido, busca resolver algo.
La fórmula para no redactores: resultado que obtiene el cliente, para quién o dónde, y tu diferencial si cabe. Mira la diferencia:
Ninguno de los tres «después» es creativo. Los tres son concretos, y en un titular, concreto le gana a creativo siempre. La prueba de fuego: si el titular podría estar en la web de tu competencia sin cambiar una palabra, no es un titular, es un adorno.
¿De dónde sacas el resultado que prometes? De la lista del primer principio: tus clientes ya te dijeron qué quieren conseguir. Promete eso, con sus palabras.
Dato incómodo: casi nadie lee tu web de corrido. La gente escanea con el pulgar y solo se detiene cuando un subtítulo o una negrita la engancha. Escribir para la web es escribir para ese escaneo:
Y el texto escaneable funciona mejor cuando cada sección está en el orden correcto: si vas a reorganizar, revisa primero la estructura que debe tener una página web.
Todo texto de tu web existe para empujar al lector hacia una acción. Si la página termina sin pedirle nada, o pidiéndole cinco cosas a la vez, el trabajo de los pasos anteriores se pierde en la última línea. Tres reglas:
Este paso es el puente entre escribir bien y vender: los textos llenan el embudo y la llamada a la acción lo cierra. Si quieres el sistema completo (oferta, fricción, prueba y medición), está en cómo hacer que tu página web genere clientes, la pieza que complementa a esta.
Inicio: la promesa en 5 segundos. Es lo que un visitante tarda en decidir si se queda. Tu inicio debe responder de un vistazo qué haces, para quién y qué gana el cliente contigo: el titular con resultado, un subtítulo que lo respalde y el botón de acción visible sin hacer scroll. Todo lo demás viene después, en bloques escaneables.
Servicios: beneficio antes que características. La característica es lo que el servicio es; el beneficio es lo que el cliente gana. «Impermeabilización con membrana asfáltica de 4 mm» es característica; «Techo sin goteras por 10 años, garantizado por escrito» es beneficio. El orden correcto: primero el beneficio (por qué le importa), después la característica (por qué creerte). Y si un servicio es el que más vendes, merece su propia página enfocada en una sola acción: eso es exactamente una landing page.
Sobre nosotros: la página que también habla del cliente. Es la página más mal escrita de internet, porque parece la única donde sí toca hablar de ti. Verdad a medias: el visitante entra buscando razones para confiarte su dinero. Dale eso, no tu historia año por año, sino qué te diferencia y qué significa para él. La fórmula: una línea de historia, tres de «por esto puedes confiar en nosotros», y cierre con la misma llamada a la acción del resto del sitio.
Contacto: reduce la fricción al mínimo. Aquí ya no hay que convencer a nadie, solo no estorbar. Formulario de tres campos (nombre, WhatsApp o correo, qué necesita), botón de WhatsApp con mensaje precargado, y una línea que baje la ansiedad: «Te respondemos hoy mismo» o «Sin compromiso». Cada campo extra y cada promesa ausente es un cliente decidido que se enfría en la puerta.
Si solo evitas estos tres, tu web ya escribe mejor que la mayoría de su competencia.
«Soluciones integrales de calidad», «excelencia y compromiso», «líderes en el mercado»: frases que cualquier empresa puede decir y ninguna puede probar. Reemplaza cada una por un dato defendible o bórrala.
Diez líneas sin aire en el celular no se leen jamás, por buenas que sean. El texto perfecto que nadie lee vende lo mismo que el texto malo.
«Fundada en 1998 por los hermanos Pérez» le roba a tu promesa el lugar más valioso del sitio. La historia va en «sobre nosotros», traducida a razones para confiar. La home es del cliente.
El segundo es, además, uno de los errores de diseño web que más conversiones cuesta. Aplica el método página por página y mide lo que pasa: la tasa de conversión te dirá, en números, si los textos nuevos venden más que los viejos.
Qué haces, para quién y qué gana el cliente contigo, de un vistazo: un titular con el resultado prometido, un subtítulo que lo respalde y el botón de acción visible sin hacer scroll. Todo lo demás viene después, en bloques escaneables. La historia de la empresa no va aquí.
Con la fórmula resultado que obtiene el cliente, para quién o dónde, y tu diferencial si cabe. «Estrena tu casa en Cuenca con crédito directo» vence a «Bienvenidos a Constructora XYZ». La prueba de fuego: si el titular podría estar en la web de tu competencia sin cambiar una palabra, no es un titular, es un adorno.
Escribir sobre la empresa en vez de sobre el cliente. Cuenta cuántas veces tu inicio dice «nosotros, nuestra empresa, ofrecemos» frente a «tú, tu negocio»: en la mayoría de webs el marcador va 10 a 1 a favor de la empresa, y ese marcador predice bastante bien cuánto vende la página.
De tu WhatsApp. Abre las conversaciones de los últimos tres meses y anota, textual, cómo te preguntan las cosas: esas frases son las que la gente escribe en Google, generan reconocimiento instantáneo y te dictan qué contenido falta.
Ya tienes el método completo: roba las palabras de tus clientes, escribe sobre ellos, promete resultados concretos, estructura para el escaneo y cierra cada página con una sola acción. ¿Y si escribir no es lo tuyo, o no tienes el tiempo? También es una decisión válida: los textos son la parte de tu web con mejor retorno por dólar invertido. Definimos tu mensaje con este mismo método, con las palabras de tus clientes reales, y entregamos cada página lista para vender.